domingo, 17 de diciembre de 2006

Tú mi cruz y mi libertad

¿Fácil? ¿Quién lo ha dicho? Muchos llegan, llaman a la puerta, intentan acercarse. Otros incluso, antes de eso ya se han ido, quizás no les mereciera la pena, quizás no sabían realmente lo que se iban a encontrar.

Sin embargo, aquellos que se establecieron tampoco averiguaron del todo que había tras el umbral. Conocieron algunas facetas, algunas intenciones incluso empezaron a quejarse por la falta de interacción. Mas, lo que no sabían era realmente ante que se encontraban,situaciones dificiles de entender, razonamientos arduos de explicar... pero poca aclaración se puede hacer ante semejante pensamiento.

Dicen que el mundo está lleno de cosas raras, y a pesar de eso la normalidad es lo que resulta de la mayoría. Visto esto desde una perspectiva un tanto amplia resulta hasta absurdo, pues si cada singularidad es prácticamente única, ¿que hay de normalidad en su conjunto? Quizás entonces las cosas no sean tan de frente como las percibimos, habrá q echar mano de referencias laterales.

Eh aquí el mismo hecho, no hay que suplantar aquello que no nos gusta, se puede simplemente dejar pasar.

No hay comentarios: